Todavía no dio a conocer su parecer al respecto el titular de la cartera de Trabajo, Raúl Santibañes, fiel seguidor y lacayo de las políticas que más le convienen a su bienestar personal. Recordemos que usufructuó diversos cargos dentro de la estructura kichnerista provincial y se suma a la pila de inútiles defendidos por el Gran Pingüino en desgracia.
La protesta se cobró la descompostura de una compañera que por las bajas temperaturas, normales en ésta época del año, y la falta de comida debió ser hospitalizada.
Esta situación se suma a muchas protestas más que en el ámbito provincial se desarrollan, siempre por los mismos motivos. Ante un reclamo los funcionarios se muestran disfuncionales y tiran de la cuerda en vez de bajar los desibeles y dialogar para encontrar solución a la problemática planteada.
Pasó mucho tiempo de los años aquellos donde el derroche era lo que magicamente lograba el cometido de dibujar sonrisas en los trabajadores y las campañas electorales eran cosa fácil para el oficialismo. Producto de la maquinaria clientelista que supieron conseguir, hoy no existe la militancia, no se le da al que menos tiene y se pisotean los derechos ciudadanos y de los trabajadores.
¿Esto es Justicia Social? ¿De eso se trata un Gobiero pejotista? ¡Vamos Peralta! dejá de jugar a la internita que vos podés, sacale punta al lápiz y repartí un poco al pueblo de toda esa guita que dejan Las Casitas... que hasta al cura arreglaste.