miércoles, 26 de febrero de 2014

Carta de una venezolana, hija de exiliados políticos de la dictadura uruguaya, publicada por el cantautor Jorge Drexler

Solos 

"Por estos días vi la foto de los presidentes latinoamericanos posando con Raúl Castro en Cuba. Una foto por decir lo menos curiosa, de varios hombres y mujeres que en su mayoría pasaron media vida tratando de convencer a sus conciudadanos de que eran la mejor opción de gobierno en sus países, luchando por sus ideas justas o injustas, ganando con enorme esfuerzo unas elecciones, que sonreían junto al designado heredero de la monarquía cubana. Como siempre que veo una cosa así, me acordé de Yoani Sánchez, me la imaginé en el piso de un carro recibiendo patadas en la cara, aquella vez que se la llevaron por andar escribeindo un blog, y me pregunté si la lluvia de golpes sería tal vez distinta si ella supiera que quien iba a salir mañana a defenderla y a acusar a los esbirros del régimen no era, digamos, la bestia de George Bush. Yo cuando pienso en los cubanos siempre termino diciéndome lo mismo: solos, los dejamos solos. 

Eso de la foto fue antes de que empezaran las protestas en Venezuela. Claro que yo no iba a a protestar, no porque no sobren razones, sino porque me parecía que se estaba llamando a tumbar el gobierno. Entonces fue cuando otra vez, otra muchacha de la universidad en el Táchira fue atacada por unos malandros en pleno día, estuvo a punto de convertirse en otra de las decenas de miles de personas asesinadas por año en Venezuela (las cifras son oficiales), y los muchachos dijeron basta. Y salieron, protestaron, se portaron mal, quemaron cauchos, trancaron calles. Agarraron a unos cuantos, y los mandaron, sin proceso alguno, directamente a la cárcel de Coro a mil kilómetros de distancia. En una de esas demostraciones del surrealismo venezolano a las que nos hemos acostumbrado últimamente, los presos hicieron una protesta violenta y dijeron que esos muchachos no podían entrar en la cárcel, aquí solo hay criminales, dijeron, los estudiantes no deben estar aquí. 

Así empezó todo, y aquí en Mérida esa misma tarde estaban protestando los estudiantes. Y salió Leopoldo López a llamar a una marcha. Tampoco iba a ir, no me gusta nada Leopoldo López, aunque tengamos enemigos comunes, y pienso que Henrique Capriles tenía mucha razón y mucho valor en llamar a que no se saliera a descargar la frustación sin ton ni son, arriesgando la vida de los estudiantes. Pero resultó que la noche anterior a la marcha salieron con mas fuerza que nunca los llamados “colectivos”. En Mérida se llaman Tupamaros. Todos los conocemos. Tienen motos, andan de a dos. El de atrás lleva el arma. Se cubren la cara. La mayoría viven en unos edificios que antes eran residencias de estudiantes, y donde ahora la policía no entra. Tienen también un “brazo civil”, digamos, que participa en las elecciones. Esa tarde salieron, rompieron las puertas de un edificio donde viven varios amigos míos, entraron con las motos. Disparando. Así en varios edificios donde viven estudiantes que salen a protestar siempre. Se pasearon por la ciudad, y las “ballenas” anti disturbios de la policía venían detrás de ellos apoyando. El patrón se ha repetido en todos estos días de manifestaciones en todo el país: sueltan a los colectivos adelante, con las motos, armados, y la guardia nacional viene atrás. Lo que pasa es que yo vivo aquí en Mérida y eso no lo vi en una foto de twitter: lo vi. 

Por eso yo fui a la marcha, vestida de blanco como todos. No porque hay una conspiración del imperio para tumbar a Maduro en la que yo participo, ni porque me convencieron con un folletito de la CIA de dejar de ser la hija de un exiliado político de la dictadura uruguaya para convertirme en una fascista de la ultraderecha, para usar el término con que me llama nuestro presidente. Salí, con miedo eso sí porque las balas no me gustan, a decirles a los criminales de las motos que la ciudad no es de ellos, es nuestra, que podemos caminar por sus calles cuando queremos, que no pueden decirnos con sus motos y sus pistolas adónde no ir. Salí porque si mi padre estuviera vivo, habría salido conmigo del brazo con los estudiantes. Y fue hermoso, y cantamos, y se nos unió toda la ciudad en la manifestación más grande que se había visto hasta entonces. Y entonces vino la noche, y de nuevo salieron las motos. Me llamó una amiga, atrincherada en su apartamento: vienen los “tupas”, y la policía los proteje, y quién nos defiende a nosotros. 

Los tupas. No escogieron el nombre por casualidad. Lo escogieron sabiendo que hay muchos, demasiados, tristes intelectuales de la así llamada izquierda latinoamericana, para quienes el discurso y el nombre lo es todo. Usted dice tupamaro, y ellos piensan en los torturados de la dictadura uruguaya, no en los muchachos que salieron ayer mostrando las heridas que la Guardia Nacional Bolivariana les hizo cuando los detuvo. Son el tipo de gente que si usted le dice guerrillero, ellos piensan en un joven buenmozo de barbita con una boina negra y su estrellita blanca, no en un anciano narcotraficante colombiano sin escrúpulos que es capaz de secuestrar niños para llevarlos a pelear a la selva. Son el tipo de gente que piensa que Chávez nacionalizó el petróleo venezolano y nunca se fijaron en la fecha. Son gente a la que usted les dice que los políticos venezolanos de oposición no salen en ninguna televisión venezolana desde hace meses porque está prohibido, y dicen: ah, pero. Y uno sabe que si mañana en su país prohibieran aparecer a los políticos de oposición, se indignarían. Que no estarían contentos si supieran que la tercera parte de los ministros de su país son militares, que oficialmente no hay separación de poderes, que el jefe del ejército juró que la oposición jamás ganaría una elección en este país, que la presidenta del Consejo Nacional Electoral celebra todos los años el aniversario del golpe de estado que quiso dar Chávez, y me paro porque la lista es larga. 

En este momento en las calles de Venezuela está ocurriendo una tragedia. No es que hay disturbios y la policía antimotines dispara bombas lacrimógenas y muere alguno, no es eso, que lamentablemente pasa en todo el mundo a cada rato. Es que hay grupos armados financiados por el estado, disparando y matando. Y hay una censura informativa total. Debería bastar que se supiera eso, debería bastar saber que en Táchira cortaron internet y sobrevuelan las ciudades aviones de guerra, que cerraron las emisoras de cable que daban noticias, debería bastar saber que están atacando a los periodistas, que hay estudiantes muertos, para que el intelectual de izquierda levante por fin los ojos de su enésima edición de “Las venas abiertas de América Latina” y mire alrededor, descubra que el siglo es el 21, que el muro de Berlín cayó, que los muchachos de la Sierra Maestra envejecieron y ahora no dejan a sus nietos gobernar, ni escribir un periódico nuevo, ni salir de su país, ni fundar un partido político, ni gritar abajo el gobierno. Que si en Venezuela no hay ni pan ni medicinas ni leche no es porque Obama está conspirando día y noche contra nosotros. Que somos perfectamente capaces de hundir económicamente un país sin ayuda de ninguna transnacional imperialista. La gente aqui piensa que los gobiernos latinoamericanos no dicen nada ante las atrocidades de este momento en Venezuela porque tienen intereses económicos. Yo pienso que no, yo pienso que es por la misma razón por la que se sacaron la foto aquella: porque viven en el siglo pasado. 

Sí, Maduro dice que yo soy una fascista violenta de la ultraderecha que esta en una conspiración internacional para tumbar su gobierno. Que lo diga. Yo mañana vuelvo a salir con los muchachos, a exigir al gobierno que desarme a los colectivos, a decir que las calles son nuestras, a recordar a la estudiante que murió con una bala en la nuca, a darle fuerza a la otra que perdió un ojo. Y saldré con el mismísimo exacto orgullo, inocencia y alegría con que salen todos los estudiantes de América Latina a gritar viva la U, viva la Universidad, muera la bo, muera la bota militar. Y no, no les voy a explicar a los izquierdistas nostálgicos lo que pasa, ni les voy a mostrar los videos y a jurarles que es verdad, ni me voy a sentar a discutir con ellos cosas tan elementales como el derecho a la libertad de expresión, porque estoy, estamos, hartos. Está a la vista, mírenlo, mírennos. Estoy segura de que habrá (que hay) muchos que entiendan, y que esos no nos dejarán solos."

Fuente: http://drexlerjorge.tumblr.com/

lunes, 17 de febrero de 2014

Llevan 15 días corridos sin agua y van ...

Caleta Olivia, segunda población demográfica de Santa Cruz luego de su Capital (Río Gallegos), viene padeciendo la falta de agua a causa del fraude K denominado "acueducto", una obra que solucionaría la demanda del vital elemento pero a causa de las interminables falencias, robos, defalcos y favores a "amigos" del poder, la obra jamás dio resultados y los caletenses estafados de la manera más descarada.
Mientras en El Calafate están de fiesta y la Primer Mandataria nacional se alegra desde el discurso por los logros en materia energética, en Caleta Olivia declaran la EMERGENCIA HÍDRICA.


domingo, 1 de diciembre de 2013

Un cura implacable frente a un representante de la corrupción santacruceña

Encuentro entre Luís Bicego - Teodoro Camino Las Heras - Santa Cruz Producción www.santacruz-digital.com.ar Ariskaiken Indra VFX

 





viernes, 8 de noviembre de 2013

Los Narcotraficantes K

Por Jorge Boimvaser 
Periodista



 Parece un film de Hollywood, una versión local de Los Soprano o una historia de las tantas en el México de los cárteles de la droga. Contactos y vínculos con el Estado, aunque en Rosario y aún en parte del gobierno nacional los creían una familia respetable y acomodada. Otra vez la ostentación y ese síndrome de los nuevos ricos de mostrarle al mundo qué bien les va en la vida, tal como le ocurrió al rey de la efedrina, Mario Segovia, los puso en la mira de los investigadores. 
 Sergio Berni, ya se sabe, es como aquel personaje "figureti" que quiere salir siempre en las nuevas estampitas. Estaba a sus anchas anunciándole al periodismo el desbaratamiento de una increíble narco familia que había montado un laboratorio para la fabricación de cocaína en Funes, para quien no conoce Rosario, algo así como el Nordelta de la Provincia de Buenos Aires.
 De repente, a Berni lo llamaron de Presidencia de la Nación para que bajara los decibeles del importante anuncio, pero ya era tarde, no había retroceso. Rememorando aquel slogan que se hizo mundial en la misión espacial Apolo, "Houston, estamos en problemas". Algo parecido le dijeron al Secretario de Seguridad cuando cayó con la tropa de policía antinarcóticos en la mansión de cuatro pisos donde vivía el matrimonio Zacarías en Funes, el barrio residencial rosarino por excelencia.
 En el gobierno nadie sabía ni imaginaba lo que estaba ocurriendo en sus propias entrañas. Sonaría más lindo y conspirativo decir que el gobierno apañaba a la narco familia, pero no es así. Negligencia toda, pero complicidad ninguna. De hecho, si hubiera sido así, Berni no hubiera encabezado el "Operativo Flipper", la capacidad de fabricar 100 kilos de cocaína de máxima pureza por día no tiene antecedentes en la historia criminal argentino.
 Y ahora, lo que nadie contó de porqué a Berni le hicieron bajar un cambio del mega operativo cuando ya era tarde. 

¿Quién es la familia Zacarías?

Te contamos en primicia lo que aterra al gobierno que se había filtrado en sus filas y nadie lo advirtiera.

Miguel Zacarías tuvo a su cargo la inscripción de empresas en los registros de proveedores de precursores químicos en la Secretaría antidrogas, SEDRONAR. ¿Qué es eso, preguntás? Ese ácido de olor fuerte que usan las mujeres para sacarse el esmalte de uñas, la acetona, es uno de los químicos imprescindibles para "cocinar" hojas de coca y convertirla en cocaína. Nadie puede comercializar acetona sin la aprobación del SEDRONAR, es un producto altamente inflamable que tiene mil usos en la industria como disolvente de grasas, aceites y para la fabricación de hules y rollos de película. Manipular acetona es altamente peligroso tanto por su toxicidad como por el carácter inflamable. La SEDRONAR tendría que ser el organismo regulador para evitar que el producto llegue a manos de los fabricantes de narcóticos, pero ahí estaba Miguel Zacarías en las altas cumbres de la secretaría de Estado consiguiendo bidones de 25 litros como quien compra galletitas en el quisco de la esquina. Zacarías fue parte de la administración de José Ramón "Bochi" Graneros (ex odontólogo de Néstor Kirchner en Santa Cruz) y se alejó del cargo cuando llegó al organismo Rafael Bielsa, pero dejó su gente en la repartición y la obtención de acetona nunca se interrumpió hasta ahora. 
 Máximo Zacarías estaba al frente del PAMI Rosario, y utilizaba las ambulancias del organismo para transportar la droga ya fabricada. ¿Qué control policial va a registrar una ambulancia? Hasta engañó a Graciela Ocaña cuando estaba al frente del PAMI, "la hormiguita" no era muy despierta para estas cosas pero nadie la podría acusar de complicidad. Los Zacarías sabían cómo moverse en estas lides. 
 Luis Zacarías (todos hermanos) fue parte de Ceremonial y Protocolo de Presidencia de la Nación, su credencial servía para "chapear" en toda instancia que fuera necesaria; si algún policía o gendarme dudaba de su identidad llamaba a Casa de Gobierno y le confirmaban que el hombre era parte de la planta. Y seguía de largo, estilo Cabandié pero en vez de decir "me banqué la dictadura" mostraba que era parte del gobierno.
 Luis Zacarías también había formado parte de Ceremonial y Protocolo en Santa Cruz durante el gobierno de Néstor Kirchner, posteriormente estuvo junto a Julio de Vido quien lo echó de su Ministerio pero el hermanito seguí siendo un hombre de contacto y gestión en el kirchnerismo. 
 Delfín David Zacarías era el jefe y padre de familia que ostentaba su amistad con Néstor Kirchner, aunque nunca contaba que le había disparado un balazo en el pecho a su anterior pareja (allí en el comienzo de los 90) y se tuvo que fugar de Santa Cruz para no ser encarcelado. Disparó al Norte y en Salta conoció los entretelones del complejo mundo del narcotráfico. Cómo sortear barreras aduaneras, cómo fabricar la cocaína y los mil trucos para ganar dinero fácil a costa de la salud de la población. 

Los Zacarías, historia de novela pero real. Sucedió en la Argentina.

Audio donde el periodista Jorge Bomvaser cuenta los entretelones de la investigación

jueves, 7 de noviembre de 2013

Argentina, una vez más ¡Dice Basta!

Otra vez las redes sociales cobran protagonismo y se preparan para un nuevo cacerolazo convocado para el 8N a las 20Hs en todo el país y el mundo ...


 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Audiencia: Situación del derecho a la libertad de expresión en Argentina

La Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en su 149° sesión, escuchó a los periodistas Joaquín Morales Sola y Magdalena Ruiz Guiñazú, quienes solicitaron que visiten la Argentina para monitorear el trato que reciben alguno periodistas y sobretodo la manipulación de la libertad de expresión en los medios.



Es un hecho gravísimo que desde el Estado se estigmatice a aquellos que opinan diferente a la ideología que pretende imponer el Gobierno nacional. La utilización sistemática de los recursos mediáticos estatales con fines burlescos, para ridiculizar a los formadores de opinión que no forman parte de la propaladora estatal, es un acto deplorable que merece el repudio de los ciudadanos del mundo. 
¡Qué se sepan éstas cosas y que no caigamos en algo que ya hemos vivido!

miércoles, 23 de octubre de 2013

Las imágenes que el Gobierno dijo no haber visto y que involucran al Jefe de Policía

El pasado mes de septiembre un escándalo emergió desde el Hospital de El Calafate, donde se involucraba al mismísimo Jefe de Policía Salomón Aleuy en actos indecorosos con una paciente internada en el sector de urgencias. Jamás se aclaró el hecho y desde el Ministerio de Gobierno se intentó tapar el caso con un "no hemos visto el video aún", cuando por medios extraoficiales se supo que el video existía y que el protagonista de la noticia había estado allí a la hora denunciada por la otra paciente internada.
Es por ello que mostramos las imágenes que las cámaras de seguridad tomaron aquel día, en el horario de los hechos denunciados. Se puede ver perfectamente el rostro del Jefe de Policía ingresando al nosocomio.


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viernes, 18 de octubre de 2013

Segundo golpe institucional en el Gobierno de Peralta


Luego de los incidentes ocurridos en el edificio de la Subsecretaría de Planeamiento que quedó totalmente destrozado, el Jefe de Gabinete de la provincia de Santa Cruz dio una conferencia de prensa en Casa de Gobierno en ausencia del Gobernador Daniel Peralta, quien se encontraba en la Cuenca Carbonífera.

Ivovich detalló que "el Gobierno fue a la paritaria con todo lo que pudo recolectar, llevando a una categoría 10 de la ex Ley 591 de la administración pública a un aumento del 48% en ocho meses" algo que no fue muy esclarecedor pero más tarde se explicó que se trató de sucesivos pequeños aumento que se fueron dando en el tiempo.
"Eso es lo que ocurrió -continuó el Jefe de Gabinete- y a punto de firmar el acta, desconocidos arremetieron contra el edificio con piedras, fierros y palos, prendieron fuego cubiertas adentro, destruyendo la totalidad de las oficinas".
"En éstos momentos en Río Gallegos se están viviendo cosas que nunca se habían vivido -sostuvo- instamos a la Justicia a que actúe para identificar los culpables de la destrucción de un edificio público porque impidieron  que la administración pública reciba éste aumento".
"Creo que el ataque ha sido a la Institucionalidad -consideró- aca hay un grupo de gente que quiere llegar al Gobierno de cualquier manera" dicho ésto confirmó que nueve efectivos de la policía se encuentran heridos.

Foto Agencia OPI Santa Cruz
Ante la pregunta de cómo sigue ésto, Ivovich reiteró: "Queremos llevar tranquilidad a toda la administración publica y a los sectores de salud porque esto les va a llegar a fin de mes cuando abonemos los salarios porque los vamos a pagar" y continuó: "Vamos a iniciar las medidas judiciales para que lo antes posible identifiquen a los culpables" y para finalizar aclaró que desconocía si había civiles heridos.